Wednesday, March 21, 2007

POR QUE NO MATAR A LOS VIEJOS?



En la podrida sociedad en la que vivimos inmersos, suceden cada tanto acontecimientos que generan interés colectivo, repulsa de la mayoría y análisis de algunos para comprender el fenómeno (si hay tal) y corregirlo (si es posible). Tal es el caso de los, repudiables, ataques a mayores, viejos, coloquialmente hablando, para robarlos que genera violencia que a veces termina en homicidio.

El porqué suceden estas cosas es motivo de sesudos comentarios e invariablemente termina en la propuesta de buena parte de la sociedad, en encerrar a los jóvenes (niños) que cometen estos crímenes y bajar la edad de inimputabilidad. De continuar esta práctica terminaremos imputando a la madre, mientras está gestando el futuro vándalo.
Antes de llegar al corolario es muy necesario repasar una ínfima parte de nuestra historia contemporánea, antes que nos olvidemos, (como hacemos siempre).
En los años 70 del siglo pasado, una pequeña revolución se gestó desde la legitimidad del poder. Tuvimos (los argentinos, el pueblo argentino) durante tres años el control de nuestra producción, elaboración y traslado de materias primas. el monopolio estatal sobre el subsuelo, sobre nuestro mar. Nacionalizamos el crédito, los hidrocarburos, el comercio de granos y algunos otros ítems que no hacen al fondo del análisis, puesto que alcanza para concluir que la sociedad era más justa entonces que antes de los 70 y lo fué también, después de esa fecha.
Un joven de los 70 tenía trabajo, podía ahorrar, tenía protección en la salud y eso se lo debía a los más grandes. los viejos habían conseguido para sí y para las generaciones siguientes posibilidades de estudio y trabajo.
1976 a 1983 fue una profunda noche. una noche de horror, temor, esclavitud.. puede el lector agregar los calificativos negativos que quiera.
Todo lo que se había conseguido, se perdió en esa larga pesadilla.
Fue primordialmente una época de parálisis. Tan grande fue el peso de la dictadura que a nadie se le ocurrió cargar las culpas a un sector.
Convinimos entonces que la sociedad entera fue responsable de la atrocidad y la desigualdad que conllevó.
Desde 1983 a la fecha, viviendo en libertad y democracia empezaron a suceder algunas cosas que cambiaron radicalmente (en el sentido literal del término) la relación entre los miembros de la sociedad. Para ser justo, voy a enfocar el cataclismo mas grande en el período 89 a 97, oprobiosa cuasi década que acabó con el sueño argentino (si es que tuvimos alguno) para convertir el país en un feudo donde los señores participantes del reparto dominaron (y dominan) bienes, gentes y esperanzas.
Robarse literalmente el país, que tanto esfuerzo costó a nuestros abuelos, generó una moderna esclavitud, un sometimiento al único ídolo: el dinero y el nivel (status) que genera, el cual hay que guardar tras rejas (en bancos y countries) Nadie más que ellos y unos pocos amigos, tienen derecho al botín. La gran mayoría solo mira, azorada primero, rabiosa después, el festín de aquellos y encima, a veces, ni sobras hay.
Que hacer? Cada vez, cuesta más conseguir trabajo, salud, educación. Niños en la calle, madres en la calle, juntadores de migajas, que alcanzan a perder los dueños feudales.
El futuro es totalmente impredecible y no me animo siquiera a imaginar el momento del colapso final.
Mientras tanto, entre sobrevivir para comer y escuchar radio y televisión del régimen que alertan sobre el temor de los señores a perder sus tesoros, los niños y jóvenes argentinos tienen bien claro quienes somos los responsables.

1 comment:

millass said...

De alguna manera este post, ha sido esclarecedor para entender vuestra realidad a un españolito de a pie como yo.
Tal vez no sea quién para aconsejar, pero un país no puede permitirse el lujo de perder a sus niños y jóvenes. Cuando no se tiene nada, es lo único que importa. Sois un pueblo culto y ese es el mejor recurso.

PD.- Este post debería suscitar muchos mas comentarios